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lunes, 15 de abril de 2013

La isla de Pulau-pulau Bompa


© HERGÉ/MOULINSART 2013.

¡Alto! ¡Stop! Para seguir esta entrada es necesario tener delante el álbum Vuelo 714 para Sidney. Así que, si sois tan amables, id a buscarlo a vuestra estantería que aquí os espero.

¿Ya? Bien, os propongo una ruta turística por la isla de Pulau-pulau Bompa. Os propongo, partiendo de la ilustración de la página de presentación, localizar donde sucede cada acontecimiento y, de paso, poner a prueba (otra vez) la coherencia de las localizaciones. Os advierto que (lamentablemente) no hay bibliografía sobre esto, de modo que afrontaremos el reto con nuestra capacidad de observación como única herramienta. Por lo tanto, estad especialmente vigilantes a posibles errores de interpretación por mi parte. Todo aporte e incluso corrección será  bienvenido. ¿Empezamos?

El aterrizaje en la isla del Carreidas (16 a 18) no presenta dificultad. Al aterrizar, la playa queda a la izquierda del avión, quedando a su derecha el bosque frondoso. Es importante observar que la puerta de salida de los pasajeros se sitúa a la izquierda, de modo que Tintín y compañía bajan del avión por el lado de la playa (18e1). Es en esa zona donde hace su aparición Rastapopoulos, así que, sin miedo a equivocarnos, podemos señalar en el mapa 21a2 con cierta precisión (en la viñeta, el Carreidas aparece más retrasado porque los secuaces del villano llevan ya un rato empujando el avión hacia atrás).

© HERGÉ/MOULINSART 2013.


© HERGÉ/MOULINSART 2013.



Y ahora un detallito de los que nos hacen disfrutar. ¿Véis esa gran roca en la playa de 22a2? Correcto, es la misma  roca que aparece en el dibujo general. Así pues, tampoco aquí hay confusión posible, y señalamos la ruta exacta por donde nuestros amigos inician su andadura hacia el bunker.




Las localizaciones que siguen son aproximadas. Los personajes hacen el camino por una cuesta, por una pendiente que sube, con lo que podemos suponer que se adentran en la vegetación por la parte central, y no por la periferia. Marcar la ubicación del bunker en 22c3 creo que es bastante aproximado. Al escapar del calabozo, Haddock y Tintin parecen desandar el camino, puesto que la pendiente es ahora descendiente. En un momento dado, los personajes hacen un alto en unas rocas y ven, desde la altura, como los hombres de Rastapopoulos desmontan la pista de aterrizaje. Desde la óptica de los personajes, la pista queda a la izquierda. Esto nos va como anillo al dedo para marcar 29c1 en la gran roca del dibujo general.

© HERGÉ/MOULINSART 2013.

A continuación se suceden los acontecimientos, todos por los alrededores de la zona de los bunkers: huida con Carreidas, el tiroteo con Allan, bajadas y subidas. En las páginas 37-38 los personajes ascienden, e incluso vemos trozos de mar, cosa que significa que estás muy abajo...o muy arriba, como es el caso. Finalmente, llega el momento de descubrir la entrada secreta, el subterráneo. Creo que es razonable señalar en el mapa 39, justo donde hay una gran roca dibujada. Ahí, Allan y compañía tienden una emboscada a nuestros amigos y un miembro de la banda es enviado a buscar refuerzos. Esos refuerzos, sin duda, están en la playita donde hay algunos pesqueros, en 42c1.


© HERGÉ/MOULINSART 2013.

Hergé insinúa que toda la isla está plagada de accesos (Tornasol y compañía acceden al subterráneo por una entrada diferente) a una infraestructura colosal, del tamaño de toda la isla. Los personajes, como si fueran en metro (el ejemplo es muy adecuado) se desplazan en dirección al volcán por unos inquietantes pasillos, donde, al igual que en El templo del sol, las paredes irradian una especie de luz.

En la página 43 se hace mención al calor. Los personajes han llegado a la vera del volcán. El verdadero secreto empieza ahora, esa figura es la puerta a la verdadera llave del misterio. Tintín toca el ojo derecho de la figura, como ya hizo en El templo del sol el gran sacerdote (61D).


© HERGÉ/MOULINSART 2013.

Efectivamente; esa gruta da acceso, por un lado al templo (?!) y por el otro al antiguo volcán...

...pero desgraciadamente, nos quedaremos sin conocer el misterio. El volcán está a punto de entrar en erupción y los personajes emprenden la huida. Salen al exterior y marcamos 55c3 en el dibujo general. Presumimos que ahí debajo hay todo un misterioso templo, donde grandes secretos iban a ser revelados.




Finalmente, el platillo recoge a los personajes en el viejo cráter y el volcán entra en erupción.


(Edición con la corrección que hemos descubierto en los comentarios)


© HERGÉ/MOULINSART 2013

martes, 7 de agosto de 2012

Modelo Rastapopoulos

Hergé, luciendo su Stetson.

"Los malos tampoco son tan malos..." - Hergé (octubre de 1971).
     
Durante la gestación de Tintín en el Tíbet, Hergé hace un ejercicio de catarsis y empieza a captar matices. Eso se corrobora en Las Joyas de la Castafiore, donde lo cotidiano recupera su jerarquía. Tras esto, Vuelo 714 para Sidney supone “el retorno a la aventura”, pero ya nada volverá a ser lo mismo. La frontera entre el bien y el mal se hace cada vez más equívoca, por no decir que se disuelve. Los villanos, otrora despreciables, son ahora unos personajes más simpáticos. Y, por qué no, modelos a imitar como el mismo Tintín.


Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.


En 1968 se publica Vuelo 714 para Sidney. Hergé, tres años más tarde, en un viaje a Dakota del sur, no dudará en hacerse con un sombrero Stetson clavado al del malvado personaje. No dudará en reconocer que admira el look del villano y que posa con el sombrero delante del espejo. Y no dudará cuando, en un reportaje fotográfico, posará como el tirano, con el mismo sombrero, el mismo estilo de camisa, el mismo estilo de corbatín...
            



Hergé - He querido desmitificar la aventura, en cierto modo, a través de los malos, que no lo son tanto, y de los buenos, que tampoco lo son demasiado.

Sadoul - ¡Rastapopoulos es magnífico, presentado como un cowboy de gran lujo!

Hergé - A mí su sombrero me encanta. Me compré uno muy parecido en los Estados Unidos, en Rapid-City, un pueblecito de Dakota del sur. Es un magnífico Stetson, duro como si fuese de madera, absolutamente indeformable.

Sadoul - ¿Se lo pone alguna vez?

Hergé - A veces sí, en mi casa, por el puro placer de mirarme en el espejo.


Hergé, posando ante la cámara.
                   

Bibliografía:

Vol 714 pour Sydney, de Hergé, Casterman (1968). Pgs: 19, 20 y 21.

Conversaciones con Hergé, de N. Sadoul, Juventud (1986). Pg: 115.

Hergé collectionneur d'art, de Sterckx y Soupart, La renaissance du livre (2006). Pgs: 35, 57 y 69.

viernes, 13 de abril de 2012

Matices sobre la portada de Vuelo 714

Hergé, en su mesa de trabajo.

Después de realizar varios proyectos de portada para Vuelo 714 para Sidney, Hergé se decide por un modelo. Y lo hace llegar a su editor, Louis-Robert Casterman. Pero el editor tiene serias dudas. Para empezar, no parece muy lógico que un título que tiene que ver con la aeronáutica tenga una portada donde aparecen los personajes en un subterráneo. Además, no hay que olvidar que la serie Tintín va dirigida, principalmente, a un público infantil y juvenil...y esa portada es demasiado oscura, con unas caras de piedra terroríficas. A todo esto,  los protagonistas, que son el reclamo de compra del libro, aparecen a un tamaño muy pequeño. Por si todo esto fuera poco, el nombre de "Tintín" no aparece en el título (está demostrado que los álbumes cuyo título contienen la palabra "Tintín" gozan de un mayor número de ventas).

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

La respuesta de Hergé a Casterman, el 22 de noviembre de 1967, es la siguiente:
Reconozco que hay un desajuste entre el título del álbum y el tema de la ilustración. Pero he tenido que elegir: armonizar el título con la ilustración y evocar abiertos horizontes que tienen un papel irrelevante en la historia; o bien asumir esta ruptura, como ya hice por ejemplo en Stock de Coque. Finalmente he optado por la segunda opción. Con la finalidad de darle a la portada un tono menos sombrío, los tonos definitivos serán más luminosos que los de este proyecto. A su vez, la perspectiva de los personajes será más cercana, de modo que su tamaño será mayor.

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

Efectivamente. Los personajes pasan el centro del pasillo y los colores se suavizan. También los rostros de las estatuas de piedra son más sinuosos y tienen un aspecto menos amenazador.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Jean Tauré de Bessat

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

Jean Tauré era un joven aficionado a las aventuras de Tintín. Su sueño: convertirse en un personaje de cómic. El 23 de Octubre de 1962, el joven Jean le escribía la siguiente carta a Hergé.

"Sus personajes tienen vida propia. Ellos se comportan acorde con su forma de ser, sus motivaciones... Yo querría pedirle un favor. Sé que es algo presuntuoso, pero sería formidable que pudiera aparecer en uno de sus álbumes y estrechar la mano del capitán Haddock. Me he tomado la licencia de mandarle unas fotos mías. Sería extraordinario…viviría todavía con mayor intensidad ese mundo donde el mal y la mediocridad no tienen cabida."

De manera sorprendente, Hergé, el 6 de noviembre de 1962, accede a la petición:

"Afortunadamente para usted (y para mí), las plazas de figurante en uno de mis álbumes no están cubiertas del todo. Otros, además de usted, sin duda estarían encantados de estrechar la mano del capitán, pero nadie ha tenido la espontaneidad, sencillez y entusiasmo que ha mostrado usted para solicitar un “favor” de este tipo. Tengo la intención de complacerle, aunque tendrá que esperar unos años. Además, el precio de este privilegio es que tendrá que guardarlo en secreto."

El 8 de noviembre de 1962, un suponemos espeluznado Jean Tauré responde:

"Le prometo que nunca le diré nada a nadie. Tómese el tiempo que desee, estaré esperando."

Hergé cumplió su promesa. Y en la penúltima viñeta de Vuelo 714, Jean estrecha la mano del capitán. Remi le envió al muchacho una carta personal, pero, ante su extrañeza, jamás recibió una respuesta.

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

Hergé nunca supo que Jean Tauré falleció (posiblemente un suicidio) antes de ver cumplido su sueño.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Caverne de brigands

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

Tras un lustro de espera desde el último álbum, el 1968 empieza a imprimirse, al fin, la vigésimo segunda aventura de Tintín: Vuelo 714 para Sidney. Las máquinas de Casterman se disponen a imprimir miles de álbumes, que se van a vender como rosquillas en las librerias.

Pero Hergé, de un perfeccionismo que rozaba la psicopatía, no deja de pensar en sus historias ni siquiera cuando las ha terminado.

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.


Esa viñeta en la cueva…tal vez Haddock…si dijera algo más característico…”en que cueva de ladrones nos has metido” (Dans quelle caverne de brigands nous sommes ici).

Pero el álbum ya estaba en la imprenta. Sería capaz Hergé de…

Sí. Fue capaz. Ni corto ni perezoso, el maestro mandó parar máquinas, puesto que era necesario introducir una correción en el álbum. Tras la edición de unos pocos centenares de álbumes, la impresión se reanudó con la siguiente modificación.


Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

Los escasos ejemplares que se imprimieron de la primera versión son hoy cotizadas joyas de coleccionista.

lunes, 23 de mayo de 2011

Dassault Mystere 20

Imágen del jet de negocios de la gama Dassault, años 60.

Es cosa muy común entre los aficionados decir que el Carreidas Jet no existe, que es un modelo inventado por los Estudios Hergé. Eso no es totalmente cierto. Roger Leloup diseñó el avión y se tomo alguna licencia. Obviamente, no existe un Carreidas Jet exactamente igual al del cómic en la vida real. Pero si hay un referente claro e inequívoco.

Dos pasajeros a punto de subir al jet de negocios.

Los Falcon son una gama de aviones de la marca Dassault. Son pequeños aviones de negocios para gente de posibles. Lo utilizan los grandes ejecutivos para viajes transoceánicos. Dassault es una marca francesa cuyos primeros modelos se comercializaron en la década de los sesenta. El primer modelo fue el Dassault Mystere 20.

Inauguración del primer modelo en la década de los 60.

Pero las semejanzas no terminan en el diseño exterior del Jet. Es sorprendente la similitud de los interiores…tanto el diseño como la distribución son la viva imagen del legendario avión privado de nuestro querido Carreidas.

Compartimento de pasajeros del Falcon Dassault.
La gama de aviones Falcon Dassault sigue comercializándose hoy en día, siendo una marca pionera en su sector. Éste es uno de los últimos modelos que, aunque modernizado, sigue conservando ese aire de familia con el modelo original.

Falcon Dassault del siglo XXI.

Aunque un servidor siempre se quedara con el modelo primitivo, el Falcon Mystere 20.

Sello dedicado al modelo que nos ocupa.

No tengo ninguna duda de que vosotros también.

lunes, 18 de abril de 2011

Dentro del Carreidas

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.
En el álbum Objetivo: la luna aparecen, a toda página, los planos del cohete lunar. Uno de mis divertimentos favoritos de juventud era, con los dedos puestos en la plancha del plano (para que no se me pasara la página), ir cotejando viñetas de los interiores de la nave con los planos, para "ver si era verdad” todo aquello…

Me hubiera gustado mucho más hacer este ejercicio con el alucinante Carreidas Jet del título Vuelo 714 pero, lamentablemente, en ese álbum no había planos. Sí los hay en el libro Le monde d’Hergé, de Benoit Peeters. Así pues, muchos años después, vamos a tomarnos la revancha, ya en la madurez, y vamos a cotejar planos y viñetas interiores del avión para “ver si es verdad” todo aquello. ¿Subimos al Carreidas?


Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

Encaramos las escaleras para entrar en el avión. Nada más pasar por la puerta de entrada, enfrente tenemos un compartimento para guardar las maletas. A la izquierda nos queda la cabina del avión, donde están los pilotos. A la derecha, como señala Szut, la puerta que conduce al habitáculo de los pasajeros.


Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

En el espacio para la tripulación tenemos dos mesas de trabajo (o para jugar a los barquitos, con cámara de espionaje incluida que, obviamente, no aparece en los planos). Haddock y Tornasol sentados uno frente al otro en una de las mesas. Detrás de ellos Spalding, en asiento individual, quedando dos asientos libres a su espalda.

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

En el ala izquierda, Carreidas en una mesa para él solo (sería intolerable tener que compartirla), con Tintín detrás y un solo asiento libre a sus espaldas. Delante de Carreidas, en vez de un sillón individual hay una especie de sofá. Al fondo vemos una puerta...

Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.


...una puerta donde serán encerrados los protagonistas. Se trata, nada más y nada menos, que de un mini-bar. Tiene su barra americana con dos taburetes. Este avión es todo un lujo.
Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.
Es ahí donde Gino prepara las bebidas. Si os fijáis, el personaje aparece varias veces cerca de esa puerta durante la escena que transcurre en el avión.


Imágenes propiedad de Hergé/Moulinsart.

Todo perfecto pues, “es de verdad”, es coherente el reparto espacio-temporal…El lector, si hay contradicciones, de alguna manera nota que algo no funciona. Pero en los álbumes de Tintín todo funciona perfectamente, y el lector, aunque sea inconscientemente, siente que todo es real. De ahí la fundamental importancia (de la que Hergé era conocedor) de tener maquetas representativas de aviones, barcos, naves espaciales, etc, para darle verosimilitud al relato.

sábado, 26 de febrero de 2011

De dioses y/o cosmonautas.

Imágenes propiedad de Moulinsart.

Respecto a la temática ovni en la obra de Hergé, los aficionados se vuelcan en el álbum Vuelo 714 (donde la propuesta es sin duda más explícita) pero obvian a menudo Templo del sol. Creo que VueloTemplo guardan una íntima conexión.

El universo tintinesco insinúa, de forma bastante clara, una estructura subterranea en el planeta tierra creada por seres más evolucionados (¿extraterrestres?, ¿humanos del futuro?). Vamos a argumentarlo:

En El Templo del Sol los protagonistas descubren una gruta muy peculiar.

Imágenes propiedad de Moulinsart. El Templo del Sol, página 44 viñeta B1.

Una especie de halo luminoso impregna la gruta inca. Idéntica situación encontraran años después. Distinto lugar, la misma singularidad.

Imágenes propiedad de Moulinsart. Vuelo 714 para Sidney, página 43 viñeta A1.

No acaban aquí los paralelismos. Sin duda todos tenemos presente la entrada de la gruta subterránea  en Vuelo. Es una especie de cabeza gigante de...¿cosmonauta?.


Imágenes propiedad de Moulinsart. Vuelo 714 para Sidney, página 43 viñeta C3.

Pero...¿y el símbolo de Templo del Sol?. El "noble hijo del sol" muestra a los protagonistas el secreto mejor guardado. Una sala sagrada donde los incas ocultan todas sus riquezas. El sacerdote abrirá la entrada pulsando el ojo derecho de una figura.


Imágenes propiedad de Moulinsart. El Templo del Sol, página 61 viñeta D2.

Es la misma figura que aparecerá en Vuelo... Con algún matiz, pero es el mismo dibujo. La misma representación. No es un dios inca...o si, lo es. Pero resulta que es un cosmonauta. La figura sagrada guarda su secreto en el ojo derecho...


Imágenes propiedad de Moulinsart.

...y obviamente, siendo la misma figura, el secreto será el mismo años después.