Segunda entrega de este ciclo dedicado a los facsímiles. El objetivo de estas entradas es que los poseedores de estos álbumes disfruten y le saquen todo el partido a sus singularidades. Y a los que no los tienen, incitarles a que algún día se hagan con ellos porque son una inversión que merece mucho la pena. Vamos con otro puñado de curiosidades que tanto nos hacen gozar a los viejos aficionados.
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| © Hergé/Moulinsart 2012. |
El álbum Stock de Coque fue uno de los títulos que mayores quebraderos de cabezas dio a Hergé. Se le acusó de racista por caricaturizar la forma de hablar de los personajes negros. Todos los bocadillos de las páginas 50-51 fueron reescritos. También las expresiones de Haddock fueron suavizadas. Sobra decir que en el facsímil tenemos todos los diálogos originales. También en este título hay otra curiosidad. Se trata de la carta del Emir a Haddock de la página 6. La carta original era muy simplona, denotaba un bajo nivel cultural del Emir. Este detalle fue cambiado para siempre y en las ediciones actuales tenemos una carta más larga, culta y florida.
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| © Hergé/Moulinsart 2012. |
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| © Hergé/Moulinsart 2012. |
Siguiendo con el tema de los personajes de color, en el álbum Tintín en América fueron suprimidos todos. El álbum original estaba repleto de personajes secundarios negros, pero en posteriores ediciones fueron redibujados y “blanqueados” para evitar herir susceptibilidades. En las ediciones actuales solo aparece un personaje negro, en la primera viñeta...pero también está redibujado. En la edición original tenía una boca y labios muy exagerados. Este facsímil es una oportunidad deliciosa para recrearse en todos estos detalles mientras cotejas con una edición actual.
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| © Hergé/Moulinsart 2012. |
El error en la portada de la versión a color de
El cetro de Ottokar fue simplemente garrafal. En el año 1947,
Tintín ya vestía el clásico jersey azul que no abandonaría hasta el final de la serie. Pero en el álbum no, estila la camisa amarilla de sus primeras aventuras. Y sin embargo, en la portada,
Hergé dio un salto en el tiempo sin quererlo y dibujó a
Tintín con el jersey que aún tardaría unos años en vestir. En las ediciones posteriores, y hasta nuestros días, las portadas de este título han arreglado el asunto pintando de color blanco o amarillo el jersey de la portada. Tener el
facsímil de este título es una ocasión única para recrearse en este gracioso detalle.
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| © Hergé/Moulinsart 2012. |
Y otra de portadas. Todos sabéis que Tintín en el país del Oro Negro es uno de los facsímiles imprescindibles, puesto que contiene la versión no modificada posteriormente por Bob de Moor. Pero es que ya sólo la portada justifica la compra de este título. En 1950, los señores de Casterman todavía no tenían sofisticados estudios de mercado, como aquel que dice que los álbumes con la palabra “Tintín” en el título se venden mejor. Así pues, este facsímil nos da la oportunidad de tener el álbum con su título original en la portada, “En el país del oro negro”. Así, a secas.
La idea inicial era dedicar un ciclo de tres entradas a los facsímiles. Pero el tema da para algunas más, y servidor tiene en la cabeza entradas interesantes que llevo postergando desde hace tiempo. Así pues, con el beneplácito de los lectores (cada vez más numerosos) de este blog, me reservo, a modo de comodín, dos o tres entradas más sobre este tema para los próximos meses. Por ahora lo dejamos aquí.