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jueves, 24 de enero de 2013

¿Juan Alcázar?

© Hergé/Moulinsart 2013.

El número 52 de la revista Les amis de Hergé dedicó un artículo al general Alcázar. En dicho artículo se decía que el nombre de pila del general nos es desconocido. Pero un ilustre miembro de la asociación, Yves Horeau, no estuvo de acuerdo y así lo hizo notar en el correo del número siguiente. Según Horeau, en Coke en stock 3C2, con ayuda de una lupa, se puede ver entre los documentos de la cartera del general su nombre de pila: Juan.


© Hergé/Moulinsart 2013.





La línea que sigue es ilegible. Más abajo, leemos "septembre" (¿la fecha de nacimiento?) y "Theodorino" (que significará natal de San Teodoro).

Esto de ninguna manera significa que "Juan" sea el nombre verdadero del general. Podría ser una falsa identidad, como lo era Ramón Zarate. Pero los lectores sí conocemos (sea verdadero o no) un nombre de pila del general.










Bibliografía:

Coke en Stock, de Hergé, Casterman (1958). Página 3.

Les amis de Hergé, número 53 (2012). Página 42.

jueves, 3 de enero de 2013

Tintin chez les arumbayas

© Musée Hergé

Desde el 28 de octubre del 2011 hasta el 4 de marzo de 2012, el Musée Hergé dedicó una exposición específica al álbum La oreja rota. Charlas, conferencias, exposiciones...Uno de los puntos más llamativos, estéticamente hablando, fue la reproducción de 57D2. Los visitantes de la exposición podían deleitarse viendo un mesón, plagado de reproducciones del fetiche arumbaya (las figuras estaban sujetas al mesón con tornillos).


© Musée Hergé


Estas reproducciones, fabricadas exclusivamente para la exposición, eran de una calidad espectacular. Las maquetas se basan en los dibujos técnicos de los Studios Hergé destinados a la exposición El museo imaginario de Tintín (1979). El material es yeso policromado, muy frágil. Están pintadas a mano y sus dimensiones son 13cm x 7cm x 52cm. Se fabricaron 500, de las que solo 200 salieron a la venta, quedando los 300 modelos restantes en los almacenes de Moulinsart para futuras exposiciones. En realidad, a la venta salieron muchas menos, ya que antes de llegar a las tiendas oficiales las figuras estaban totalmente agotadas, reservadas por coleccionistas. 

Las figuras ni siquiera llevan una caja original, ya que no es un producto propiamente destinado a su venta. Se ofrecía “a pelo” con un sobre alargado. Dentro del sobre tenemos el certificado de autenticidad, con su número, y un catálogo desplegable de la exposición Tintin chez les arumbayas.



Fragmento del catálogo.

Es una gran ilusión tener uno de los 200 fetiches en casa. Normalmente, una figura que ha estado en exposición y sin caja pierde mucho valor. Pero, paradojas del coleccionismo, esos son precisamente los puntos fuertes de esta reproducción: que ha estado expuesta en el museo Hergé y que ni siquiera exista una caja hace de la figura un rara habis.

Ojalá algún día pueda colocarla en una vitrina, tener una urna con la figura y el catálogo, para tener en un rinconcito de casa un trozo del museo Hergé. Pero eso ya será otra historia...







Edición: en este delicioso vídeo del museo imaginario del 79, a partir de 1:28 podéis ver esta misma figura.

http://www.youtube.com/watch?v=NfVhVZ7TxYk

Webgrafía:




domingo, 30 de diciembre de 2012

El enigma del pedestal vacío

© Hergé/Moulinsart 2012

1979. Es el 50 aniversario de Tintín y Bruselas acoge la exposición “El museo imaginario de Tintín”. El éxito es apabullante y la organización está desbordada. Multitud de tintinófilos se acercan a la exposición para disfrutarla y saludar a Hergé. Entre esa multitud, dos jóvenes tintinófilos creen haber descubierto un hallazgo fabuloso. En el cartel de la exposición, al fondo, desapercibido, hay un cajón, un pedestal, vacío.


El pedestal vacío.

Las especulaciones se suceden entre los dos jovenes. Uno de ellos, el más ingenioso, habla en voz alta (ante la mirada incrédula de los tintinófilos que le rodean) sobre el pedestal de Kih-Oskh que precede al cajón vacío, su clara connotación taoísta, sobre el ser y la nada...

Finalmente los dos aficionados logran abordar a Hergé. Este queda estupefacto ante sus teorías...

-Yo no conocía el Tao en los tiempos de Cigarros...

-¡Pero entonces (insiste el joven) por qué hay un pedestal vacío, justo en frente, en el cartel!
-¡Ah! ¡El famoso pedestal! Eso es cosa de Bob de Moor, no está mal que alguien se lo recuerde.

Bob de Moor, la mano derecha de Hergé.


Los chicos, tras mucho esfuerzo, se topan con  De Moor. Excitados le inquieren sobre la cuestión. Finalmente, el gran enigma, el significado del cajón vacío, va a ser desvelado.


-¿Que qué significa? ¡Pues que el impresor estaba en la luna! Le dejé bien claro que cortara la imagen más abajo, pero no lo ha hecho. Y ahora tenemos ese absurdo cajón vacío en el cartel. Es un error, pero tiene su gracia. Hergé y yo nos reímos cada vez que lo vemos.

Feliz entrada de año y mis mejores deseos para todos.


Bibliografía:

Hergé, portrait biographique, de Smolderen y Sterckx, (Casterman 1988) Capítulo 38.